«Vamos a tener una vacuna muy pronto»

ZANIA STAMATAKI – INMUNÓLOGA DE LA UNIVERSIDAD DE BIRMINGHAM

«Es el tipo de virus al que es posible derrotar como Humanidad; si se toman medidas de contención puede morir en dos semanas»

Nacida en Grecia, doctora en Inmunología por el Imperial College de Londres, formada también en la Universidad de Cambridge, la científica Zania Stamataki ha tenido una participación destacada en la investigación de una vacuna contra la hepatitis C e investiga ahora en la de Birmingham sobre cómo las células del sistema inmune combaten la infección viral en el hígado. La pasada semana publicó en ‘The Conversation’ un artículo optimista sobre el hallazgo de una vacuna contra la Covid-19.

«Mucha gente cree que no se encontrará una vacuna porque no las hay para otros coronavirus. Eso no es verdad. Tenemos vacunas para otros coronavirus, pero no para el SARS o el MERS. Cuando apareció, entre 2002 y 2003, el SARS causó temor; tenía mayor mortalidad que el SARS-COV-2. Murieron unas 800 personas y las medidas que se tomaron lo sofocaron. No lo hemos visto de nuevo. Ha habido brotes esporádicos de MERS. Los beneficios económicos de combatir esas pandemias desaparecieron. Porque no eran la prioridad. Ahora, el planeta se ha paralizado. Hay una enorme preocupación sobre la salud y la economía. Y se han asignado muchos recursos para encontrar una vacuna contra el SARS-COV-2», asegura la científica.

– Los infectados generan anticuerpos y respuestas de células T, los elementos que quiere potenciar una vacuna.

– Algunas vacunas ya han sido inyectadas a monos y no hay evidencia de aumento de la infección ‘anticuerpos-dependiente’, que ocurre a veces cuando los tienes antes de que el virus te infecte. La gran mayoría ha desarrollado anticuerpos y se han encontrado células T contra el virus también. Estos datos llevan la firma de la respuesta protectora, pero, para comprobarlo, habría que infectar a la persona vacunada y es algo que ahora no podemos hacer por razones éticas. Pero la buena noticia es que la gente que se ha recuperado ha dado el tipo de respuestas que llevan la firma de una potencial memoria inmune. Todos los datos en este frente animan. Siempre nos preocupa crear potentes respuestas inmunitarias, porque pueden dañar tejidos. No hay evidencia en pacientes de Covid. En casos severos, hay niveles altos de anticuerpos en la sangre. No creemos que sean dañinos. Lo que estaría ocurriendo es que tienen muchos virus en el cuerpo y mucho tejido dañado, y la respuesta inmune lo agrava. No hay indicios en este momento para preocuparnos de que la vacuna pueda tener un efecto adverso.

LAS FRASES:

Comportamiento.«Muta una vez al mes, pero el cambio no es suficiente para que pueda escapar de los anticuerpos»Contra el reloj.«El fármaco llegará a una velocidad sin precedentes respecto a otras dolencias»

– Usted dice que, a diferencia del HIV que causa el Sida, el SARS-COV-2 no inserta su genoma en el de la persona infectada.

– Entre los virus que causan pandemias, este es del tipo contra el que puedes luchar y al que como Humanidad podemos derrotar. Si tomamos las medidas para contenerlo, puede morir en dos semanas. La transmisión es fácil y rápida. Eso le resulta favorable. Pero, si logramos detenerla, podríamos erradicarlo. El HIV incrusta su genoma en el nuestro. Si descubres una medicina que elimine todas las partículas virales de tu cuerpo, el genoma del virus permanece dentro y puede hacer más virus en el futuro. Este coronavirus no es así. Se plantean cuestiones sobre si existen amplios depósitos del virus en animales, pero no tenemos pruebas de que sea cierto.

– La erradicación requeriría un programa inmenso de vacunación, con inmunidad de rebaño en torno al 80% de la población.

– Es la razón por la que la inmunidad de rebaño es difícil de lograr sin una vacuna. Si vacunas a una persona joven, su sistema inmune vigoroso responderá y creará inmunidad protectora, pero si vacunas a una persona mayor va a ser más difícil. Si logramos vacunar a una gran parte de la población, estaremos todos protegidos y el virus no podrá esconderse. Por ejemplo, el sarampión no era un problema para la mayor parte del mundo hasta hace poco. Un médico desacreditado hizo un anuncio fraudulento sobre posibles daños causados por la vacuna, la gente se asustó, dejó de vacunar a sus hijos y hemos perdido la inmunidad de rebaño en algunos países. Es una catástrofe para la salud pública. Un aspecto positivo de esta pandemia es que mucha gente ha leído un poco sobre vacunas y entiende mejor la inmunidad. Los temores no tienen fundamento.

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