Las redes 3G desaparecerán pronto. Comienza la lucha por actualizar a los usuarios

(CNN Business) — Aaron Hommell compró su iPhone 5 3G en 2014 y lo mantuvo durante más de siete años, aferrándose a él incluso después de que la pantalla se agrietara y de que una larga lista de modelos más rápidos llegara al mercado. Luego, hace un año, AT&T comenzó a enviarle correos electrónicos en los que le informaba que la compañía cerraría su red 3G y trasladaría a sus suscriptores a sus redes 4G y 5G de mayor velocidad.

“Seguí posponiendo [la actualización] ya que no era mi teléfono principal”, dijo Hommell, que utilizaba el iPhone como dispositivo de trabajo para su bufete de abogados de Gulfport, Mississippi. “Finalmente, me llegó una carta diciendo que me enviarían un teléfono en unas semanas. Esperé y boom, ahí está en mi puerta”.

Hommell, a quien AT&T le envió un nuevo iPhone XR en octubre, se encuentra entre el pequeño segmento de los que se aferran a la 3G y han recibido un teléfono 4G gratuito de AT&T –propietaria de la empresa matriz de CNN– antes de que su red 3G deje de funcionar, a finales de este mes.

“Durante casi dos años, nos hemos comunicado con los consumidores a través de correo directo, correos electrónicos y mensajes de texto, y seguiremos haciéndolo a medida que les ayudamos a superar esta transición”, dijo AT&T a CNN Business en un comunicado. “Esto incluye proporcionar teléfonos de reemplazo gratuitos a una mayoría sustancial de clientes”. AT&T dijo que los dispositivos de reemplazo tienden a ser versiones 4G de los teléfonos inteligentes que se ejecutan en el mismo sistema operativo que los usuarios habían estado utilizando previamente.

La red 3G se lanzó en 2002 y se convirtió en la fuerza motriz del primer boom de la App Store, a finales de esa década, que siguió al lanzamiento del primer iPhone. Después, las compañías inalámbricas pasaron a las redes 4G y, más recientemente, a las 5G. Ahora las tres principales operadoras se están moviendo para cerrar la tecnología 3G, con AT&T dando el paso el 22 de febrero, T-Mobile haciéndolo a finales del próximo mes y Verizon a finales de año. Ahora que la tecnología ha quedado oficialmente obsoleta, se lanzó una campaña para ayudar a los consumidores a evitar interrupciones en su servicio.

El cambio afectará a las personas que aún utilizan Kindles 3G, teléfonos celulares 3G, iPhone 5 y modelos anteriores, varios teléfonos Android y algunos dispositivos portátiles. También afectará a los sistemas de alarma domésticos y a dispositivos médicos como los detectores de caídas. También habrá que actualizar o sustituir algunos sistemas de notificación de accidentes y de asistencia en carretera de los automóviles, como OnStar.

General Motors, por ejemplo, propietaria de OnStar, empezó a enviar actualizaciones por aire en octubre a los vehículos lanzados en 2015, incluidos los modelos de Chevrolet, Buick y Cadillac, que pueden verse afectados por la transición. Algunas empresas de alarmas también están instando a los clientes a programar citas para que los técnicos sustituyan completamente sus sistemas.

Incluso con estos esfuerzos, existe la posibilidad de que algunos clientes (y dispositivos) queden relegados.

“Siempre existe el riesgo de que la gente pierda el servicio o de que los dispositivos se desconecten de la red”, afirma Dimitris Mavrakis, director sénior de la empresa de investigación de mercados ABI Research. “Los operadores de telefonía móvil hacen importantes intentos por minimizarlo, pero siempre habrá dispositivos que se queden fuera”.

¿Quién corre el riesgo de perder el servicio?

Solo una pequeña parte de los clientes de telefonía móvil sigue utilizando las redes 3G. Verizon dijo en un blog que el 99% de sus clientes ya se han actualizado a 4G LTE o 5G, y AT&T dijo que menos del 1% de su tráfico de datos móviles se ejecuta en redes 3G. T-Mobile no respondió a una solicitud de comentarios sobre su base de usuarios 3G.

Según Roger Entner, analista y fundador de Recon Analytics, estas estimaciones combinadas equivalen a unos 3 millones de personas.

Sospecha que los rezagados “casi nunca utilizan [su dispositivo 3G] y, por tanto, no reciben las alertas cuando hacen o reciben una llamada”.

Aquellos que utilizan un teléfono 3G probablemente hayan recibido mensajes de texto, correos electrónicos y correo postal de sus operadores de telefonía móvil durante el último año, instándoles a actualizarse. (Si no estás seguro de en qué red está tu teléfono, abre el menú ajustes, pulsa red e internet y selecciona red móvil en los dispositivos Android. En iOS, elige ajustes, celular y luego selecciona opciones de datos celulares).

Sin embargo, determinar si otros dispositivos domésticos funcionan con 3G puede ser un poco más complicado.

“Estos dispositivos conectados corren un mayor riesgo de ser desconectados de la red, pero los proveedores individuales dedican tiempo a avisar a sus usuarios de que sus sistemas 3G serán retirados en breve”, explica Mavrakis.

Algunas empresas, como My Alarm Center, un negocio de sistemas de seguridad para el hogar, están advirtiendo a los clientes de que ciertos sistemas tendrán que ser sustituidos por un técnico para evitar posibles interrupciones. “Aunque su alarma parezca funcionar, dejará de comunicarse con nuestra central de servicios para notificarnos que se necesitan servicios de emergencia”, afirma la empresa en su página web.

Sin embargo, en el caso de los dispositivos móviles, existen algunas soluciones para quienes no quieran deshacerse de sus dispositivos 3G.

En teoría, será posible acceder a un navegador web a través de wifi o hacer llamadas por vía inalámbrica en un teléfono 3G si el usuario tiene una aplicación que permita el protocolo de voz por internet, como Facebook Messenger. Del mismo modo, quienes tengan un lector electrónico 3G podrán seguir descargando nuevos libros en el dispositivo a través de wifi.

Los operadores de telefonía móvil no están cobrando a sus clientes por cambiar de planes 3G a 4G, probablemente para evitar que se salgan de sus planes de datos.

AT&T dijo que “un segmento extremadamente pequeño” podría tener que cambiar a un plan que suponga un cambio en su tarifa. Sprint dijo que cualquier persona con un dispositivo 3G podrá pagar lo mismo o menos por el servicio 4G o 5G de T-Mobile, y puede actualizar a un nuevo dispositivo, incluidos algunos teléfonos 5G, sin costo alguno. Verizon dijo que los clientes están “fuertemente alentados” a actualizar ahora y que está “ofreciendo promociones agresivas”. (Verizon no ha dicho si enviará por correo a los usuarios dispositivos de reemplazo como parte de un último esfuerzo antes de su fecha de cierre).

¿Será el 4G el siguiente en desaparecer?

No es la primera vez que se retira una red, ni será la última. El esfuerzo por cerrar la 3G es principalmente para reutilizar el espectro para la 4G y la 5G, que son estándares más nuevos, mejores tecnologías y más eficientes que la 3G. Lo mismo ocurrió con la 2G, que AT&T y Verizon cerraron a finales de 2017; T-Mobile tiene previsto cerrar su red 2G en diciembre.

El mes pasado, AT&T y Verizon encendieron las redes 5G de banda C, un importante conjunto de radiofrecuencias más altas que darán un gran impulso al internet. El cambio permitirá a los usuarios, por ejemplo, transmitir una película de Netflix en resolución 4K o descargar una película en segundos. (Verizon dijo que sus velocidades de banda C alcanzan casi 1 gigabyte por segundo, unas 10 veces más rápido que 4G LTE).

A medida que la tecnología 5G vaya ganando adeptos, y posiblemente el 6G después, el 4G podría ser el siguiente en ser eliminado.

Podría decirse que los teléfonos ya superaron las posibilidades del 4G en este momento. Esta tecnología abrió el camino para aplicaciones bajo demanda, como Uber, el consumo de video móvil en Netflix y FaceTime, la redirección en tiempo real a través de Google Maps y el intercambio social en Instagram y Snapchat. Pero el 5G podría ofrecer una puerta de entrada a lo que está por venir, como los vehículos autónomos o permitir cirugías robóticas, gracias a la capacidad de manejar un aumento del tráfico y del ancho de banda sin tiempos de retraso.

En cuanto a si otro nuevo smartphone podría aparecer algún día por arte de magia en la puerta de tu casa para sustituir al iPhone 4G que acabas de recibir, Hommell dijo: “Es algo que todos podemos esperar”.

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