Dos de los terroristas de los atentados de Sri Lanka eran hijos de un famoso magnate de las especias

Comienzan a revelarse las primeras identidades de los terroristas de Sri Lanka, entre ellos dos hijos de un millonario comerciante de especias del país, y la mujer de uno de ellos, que se hizo explotar dentro de la casa, al acudir la policía. Las autoridades han declarado que, en su mayoría, los suicidas pertenecían a familias de clase media-alta y algunos tenían estudios en el extranjero.

\UNIVISION Y AGENCIAS PUBLICADO

24 ABR 2019 – 09:55 AM EDT | ACTUALIZADO 25 ABR 2019 – 08:05 AM EDT

Los hermanos Inshaf Ahmed Ibrahim e Ilham Ahmed Ibrahim, de 33 y 31 años, salieron el domingo de su mansión de tres pisos en Dematagoda y se hicieron explotar en el buffet del desayuno de los hoteles Cinnamon Grand y Shangri-La, reveló el medio hindú Firstpost, citando a fuentes de inteligencia de la India.

Eran los hijos mayores del exitoso comerciante de especias Mohammed Yusuf Ibrahim, una figura conocida en el país y con contactos influyentes en la vida política. El magnate se encuentra entre los arrestados, aunque no se conoce que las autoridades tengan cargos en su contra.

Otro miembro de su familia, la mujer de uno de los hermanos, también se hizo explotar dentro de la casa, al acudir la policía, acabando, por lo menos, con su vida y la de tres agentes.

La Cadena CNN ha publicado los nombres de otros tres atacantes: Abdul Lathief Jameel Mohamed (identificado por fuentes de seguridad británicas por haber estudiado entre 2006 y 2007 en el sur de Inglaterra), Inshan Seelavan (identificado por un asesor del presidente esrilanqués, que lo considera “el cerebro” de los atentados) y el extremista Zahran Hashim (mencionado por algunas autoridades como otra pieza clave de la operación).

Bien educados y con estudios en el extranjero: el perfil general de los terroristas de Sri Lanka

De los nueve suicidas que protagonizaron los ataques del pasado Domingo de Pascua, la mayoría tenía estudios superiores y procedían de familias de clase media-alta, había explicado este miércoles el ministro de Defensa de Sri Lanka, Ruwan Wijewardene, según informaciones de AP.

“Era gente bastante bien educada”, agregó, señalando que al menos uno era licenciado en Derecho y otro podría haber estudiado en Gran Bretaña y Australia. En general, muchos podrían tener conexiones en el exterior, posiblemente derivadas de su educación. Esto hacía que fueran “financieramente muy independientes”, al igual que sus familias, dijo el ministro.

Acción policial y fallos de inteligencia

Este jueves se registró una nueva explosión, no controlada, en un terreno baldío tras los jurados de Pugoda, un pueblo ubicado a unas 25 millas (40 kms) al este de Colombo. Según informaciones de Reuters, la policía declaró que no ha habido víctimas y que se ha abierto una investigación para detectar la naturaleza de esta epxlosión.

Por otra parte, Reuters dio a conocer que la policía de Colombo arrestó a tres personas e incautó 21 granadas de fabricación casera y seis espadas en una redada en la capital este jueves.

El portavoz de la policía Ruwan Gunasekara declaró el miércoles que el número de personas arrestadas hasta el momento asciende a 60, pero el Primer Ministro del país, Ranil Wickremensinghe, advirtió que varios sospechosos armados se encuentran todavía sueltos.

Las autoridades del país se han comprometido a revisar el aparato de seguridad de la nación del sudeste asiático luego de una serie de fallos de inteligencia.

Hasta el momento, se atribuían los ataques a una única milicia radical islamista, pero según declaraciones del ministro, los terroristas pertenecían a un par de grupos extremistas. “Su idea era que el islam fuera la única religión en este país”, recalcó.

Las autoridades de Sri Lanka reconocieron que algunas agencias de seguridad nacionales estaban al tanto de posibles agresiones antes de las ocurridas el domingo, pero no compartieron esas advertencias, informó AP.

Sin embargo, señala AP, las declaraciones han sido confusas y en ocasiones contradictorias ya que el portavoz de la policía dijo que había nueve suicidas, dos más de los reportados por las autoridades en la víspera.

Como octava atacante se contó a la esposa de uno de los hermanos Ahmed Ibrahim, pero el noveno sospechoso no ha sido identificado. Un equipo de agentes del FBI y oficiales militares estadounidenses ayudan en la investigación.

El martes, el Estado Islámico se atribuyó la autoría de las explosiones a través de su agencia de noticias, Aamaq, que publicó una imagen en la que supuestamente se mostraba al líder del grupo, de pie, entre otras siete personas, todos con el rostro cubierto. No hay otras evidencias que prueben el vínculo con el autodenominado Estado Islámico.

En un discurso en vivo a la nación el martes en la noche, según informaciones de AP, el presidente Maithripala Sirisena se comprometió a realizar una “completa reestructuración” de las fuerzas de seguridad y tomar medidas contra los funcionarios que no compartieron los datos de inteligencia que hubieran podido evitar el peor hecho de violencia desde el final de la guerra en el país, hace ya una década.

Sube el número de fallecidos

Los detalles sobre el perfil de los atacantes se dieron a conocer este miércoles, mientras se anunciaba que el número de muertes asciende ya a 359, y 500 heridos.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad